viernes, 9 de octubre de 2009

EL LECTOR, DE STEPHEN DALDRY

Título: The Reader (2008)

Director: Stephen Daldry

Origen: USA, Alemania

Intérpretes: Ralph Fiennes, Kate Winslet

Sinopsis: Alemania en la postguerra. Casi una década después de la inexplicable partida de su amante, el estudiante de derecho Michael Berg descubre que ella estuvo implicada en los crímenes nazis.

***

Los idiotas se masturban viendo una bailarina desnuda en un caño; a los intelectuales nos basta con la literatura. Nada más excitante que un buen libro de Chejov:

Él: “Al final el sendero ascendía y desembocaba cerca de la verja de la iglesia…

Ella: Dale.

Lector: Allí los oficiales, cansados por la subida, se sentaron y se pusieron a fumar

Ella: Dale, dale, seguí hijo de puta.

El: En la otra orilla apareció una débil lucecita roja y ellos, sin nada que hacer, pasaron un buen rato discutiendo si se trataba de una hoguera-

Ella: Seguí, no pares, dale puto.

Él: de la luz de una ventana o de alguna otra cosa... También Riabóvich contemplaba aquella luz y le parecía que ésta le sonreía..

Ella: Dale que acabo...

Él: y le hacía guiños, como si estuviera en el secreto del beso.

Ella: Sííí , sí….por Dios… El mejor que tuve en años.

The Reader es la historia de un adolescente que se enamora de una mujer bastante mayor que él. Se la pasan desnudos en el departamento de la Winslet haciendo asquerosidades: él le lee libros y ella escucha. Después se entregan al buen sexo.

Escena que explica la película: Un personaje intrascendente dice algo así como “la historia de la literatura es la historia de los secretos ocultos en los personajes.”

Ahora sabemos que la Winslet guarda un secreto. ¿Tiene celulitis? No… Es Nazi. Resulta que durante la guerra había aceptado un empleo de guardia de seguridad en Austwicht y tenía que mandar judíos a la hoguera.

La mandan a prisión y la acusan de ser la ideóloga de la matanza, de escribir un documento que bla bla… la cosa es que casi al final nos develan que la mina es analfabeta (era bastante evidente) y bla bla… va a prisión.

El resto ya lo olvidé.

Sí, al final se suicida usando unos libros como apoyo antes de ahorcarse.

Moraleja: la literatura puede ser nociva.

miércoles, 7 de octubre de 2009

CHUNGKING EXPRESS, DE WONG KAR-WAI


Título: Chungking Express (1994)

Origen: Hong Kong

Director: Wong Kar-Wai

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Ya pasaron unas cuantas semanas desde que vi esta película, y aun no puedo sentarme a escribir nada digno de ella.

La historia no puedo contarla, porque es inútil: ¿Dos policías se enamoran de dos mujeres diferentes? ¿Ambos fueron abandonados y ahora buscan nuevos amores?

En Chungking Express lo primero que se deshace es la trama, y sólo queda la vida.

Esto es lo que recuerdo:

A Faye Wong bailando California Dreamin’ es una pescadería;

al policía hablándole al jabón “estás más delgado, qué pasa contigo”;

al otro policía obsesionado con su ex, que come latas de ananá que vencen el día que cortaron;

la música;

Hong Kong y su ritmo frenético;

Y sobre todo: que el amor es lo único que importa.

Esta película es un DIEZ.

ZODÍACO, DE DAVID FINCHER

Título: Zodiac (2007)

Dirección: David Fincher

Origen: USA

Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Robert Downey Jr. y Mark Ruffalo

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Me acabo de enterar: la película que vi anoche era de David Fincher.

¿Se acuerdan de Fincher? Hará unos años nos dio la esperanza de que el cine de Hollywood aún tenía cosas para dar. Le sacó una de las mejores actuaciones a Edward Norton, a Michael Douglas. Utilizó mejor que nadie un tema de Pixies… Pero desde Fight Club a esta parte algo sucedió con Fincher: el éxito, y el miedo perderlo, le cortaron el pene.

Zodíaco tiene una buena historia: un asesino serial, obsesionado con el cine, toma ejemplos de sus películas preferidas y sale a matar, sólo por placer. El Zodíaco busca prensa: quiere que hagan una película sobre él. Y algo así sucede: en la mitad de la investigación, el detective (Mark Ruffalo) y el periodista (Jake Gyllenhall) se encuentran en un cine viendo Dirty Harry, que es casi una adaptación del caso del Zodíaco (que fue real). En esta escena, una de las mejores de la peli, Ruffalo se da cuenta que la vida real no es como en el cine, que el Zodíaco es un caso perdido.

Entonces imaginé toda una metáfora acerca del cine. Pensé –en vano- que Fincher quería mostrar que el mundo moderno, encerrado entre la burocracia y la ciencia, estaba matando el séptimo arte. “No puedes solucionarlo todo con un tiro en el pecho”, dice Ruffalo, y se va. Pero la película no acaba ahí.

Lo que hace Fincher es una reconstrucción del caso del Zodíaco absolutamente literal: un documento periodístico de casi tres horas. Pasada esa escena del cine, Gyllenhall se empieza a obsesionar cada vez más con el Zodíaco (aunque nunca se entiende bien qué lo impulsa), hasta que descubre algunos datos nuevos y edita un libro que se hace Best Seller. La investigación se reabre y una vez más la burocracia: no se puede incriminar al tipo hasta conseguir una prueba caligráfica, no bastan estas pruebas, etc…

Será que así lo quería Fincher: si vamos a mostrar cómo la realidad mata al cine, entonces hagamos una película donde el cine esté muerto: hagamos periodismo.

Si hay alguna metáfora escondida tras de eso, no quiero ni verla. Prefiero quedarme con la película que imaginé que podrá haber sido.

Luego, ya sabemos, Fincher hizo The Curious Case of Benjamin Button, pero mejor no hablar de ciertas cosas. Sólo me queda preguntarme ¿Por qué dura tan poco el talento?

EL BUENO, EL MALO Y EL FEO, DE SERGIO LEONE

Título: The Good, The Bad & The Ugly (1966)

Dirección: Sergio Leone

Origen: USA

Intérpretes: Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach


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La siguiente idea no me pertenece: que Sergio Leone, por ser italiano, siempre tuvo una visión idealizada y maravillosa de los Estados Unidos, como si todo el país fuese un mundo de fantasía. Y que sus Westerns son modernos por eso mismo: por ser un homenaje a todos los Westerns que lo influenciaron: a Ford, a Mann, a Boetticher, etc.

La siguiente idea -creo- me pertenece: que Leone es el inventor de lo cool. Todo el cine moderno tiene algo de Leone, incluso cuando los mismos directores no se lo propongan o no lo sepan.

Esta es una película brillante, donde todo está es su lugar: la música, las actuaciones, la estética, los planos, la historia. Es cine después del cine: es un homenaje al buen gusto.

Dios bendiga a Sergio Leone y las tres horas que dura El Bueno, El Malo y El Feo.