viernes, 19 de febrero de 2010

LA OLA, DE DENIS GENSEL

Título original: Die Welle (2008)

Director: Denis Gensel

Origen: Alemania

Intérpretes: Jürgen Vogel, Max Riemelt, Jennifer Ulrich


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Mmm…. Película alemana: ¿Es sobre Nazis? Sí!


Aparentemente, los pibes en Alemania ya están podridos de que les hablen de Adolfo. Que no va a pasar más, que ya lo superamos, que los judíos ya se fueron a otro lado, dicen.


Entonces qué pasa…


Mmm… película alemana ¿Un experimento sobre un grupo social? Sí!


El profesor los manipula a todos y termina creando una clase de pequeños fascistas. El grupo se llama La Ola y todos se adhieren.


La moraleja es clara: las cicatrices del nazismo todavía no cerraron. Puede volver en cualquier momento.


Lo más sorprendente de La Ola es que está basado en una historia real. El hecho sucedió en California, Estados Unidos. El tipo hizo el experimento y todos los gringos se adhirieron. En una semana tenía como 200 miembros y, claro, se les fue de las manos. En yankeelandia, donde alguien puede hacerse millonario vendiendo discos de Christina Aguilera, no es conveniente manipular a los adolescentes.


Luego imaginé qué pasaría si un profesor intentase hacer lo mismo en Argentina.


-Antes de hablar se tienen que parar.

-Eh gatoo.. tomate el palo…

-Tienen que traer todos una camisa blanca como uniforme.

-¿Qué te picó, gil?

-La democracia impulsa el individualismo, tenemos que trabajar como una fuerza comunitaria.

-¿Hay chori y coca?

-Nos juntamos mañana a las tres de la tarde.

-No puedo: juega Boca.



Moraleja: en este país no puede volver el fascismo, ya estamos como el orto.



martes, 2 de febrero de 2010

THE FLIM- FLAM MAN, DE IRVIN KERSHNER

Título: The Flim-Flam Man (1967)

Director: Irvin Kershner

Origen: USA

Intérpretes: George C. Scott, Sue Lyon, Harry Morgan



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INTERIOR – SALÓN DE CONFERENCIAS DE LA UNIVERSIDAD DE CINE - DÍA

La sala está repleta, hay unas doscientas personas. El público está compuesto por estudiantes de cine: jóvenes con barba, anteojos y aliento a mate. Se ven algunas mujeres bonitas, que miran con atención al orador: DS. Éste lleva una remera de Neu! Y el pelo extremadamente limpio. A su lado, con un traje gris y sobrepeso, está parado el DECANO.


DECANO:

Ahora, la voz oficial y hegemónica sobre el cine, el licenciado ds, nos dará su opinión sobre esta película.

DS:

Es excelente.

Se hace un silencio, abruptamente interrumpido por el ringtone de un tema de Kill Bill.

DS

¿Preguntas?


Un estudiante con la remera de Trotsky levanta la mano.


TROTSKYSTA

A mi me interesa mucho la semiótica, ¿no? Entonces, si en vez de hacer una crítica sobre el mensaje, sobre aquello “oculto” dentro de un fotograma, todos hacemos una crítica tan arbitraria que diga: bueno o malo… ¿no estamos siendo un poco fascistas? Si perdemos los matices no es una especie de regreso al pensamiento determinista?

DS

(para sí mismo) ¿Por qué no me quedé hoy en casa, la puta madre?


La escena sigue, llena de preguntas aburridas y termina con DS tomando cocaína.


Fin.


Moraleja: Lo bueno del cine es que se puede aprender desde casa.

NACE UNA ESTRELLA, DE GEORGE CUKOR


Título Original: A Star Is Born (1954)

Director: George Cukor

Origen: USA

Intérpretes: James Mason, Judy Garland

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Me la juego: tres minutos después de enterarse de la muerte de Brittany Murphy, un productor miró a su mujer y comentó “¿Da para hacer la peli, no? Voy a comprar los derechos.” Así que luego se puso a pensar en quién podía interpretar a la difunta ex Clueless. Primero pensó en Dakota Fanning, pero Dakota está haciendo un reality sobre su menarca, así que va a estar ocupada. No, se necesita algo nuevo… E hizo la ecuación: si a Charlize Theron le dieron un Oscar por interpretar una mujer fea, quiere decir que Hollywood premia las cosas difíciles. “Lo tengo”, pensó. Levantó el teléfono y llamó a Danny Glover.


-Danny, te interesaría interpretar a Brittany Murphy?

-Cuanto hay?

-Seis de los grandes.

-Mandame el cadáver: empiezo de inmediato.


Así se maneja esta puta industria. Pero ya lo dijo, mucho tiempo antes, y con mucha más altura que yo, el señor George Cukor.


No suelo decirlo a menudo, pero este es un buen musical (salvo las partes contadas por fotos, muy malo..)




Y de paso vean una clase magistral de actuación a cargo James Mason.



EL SOL DEL MEMBRILLO, DE VICTOR ERICE


Título: El Sol del Membrillo (1992)

Dirección: Víctor Erice

Origen: España

Intérpretes: Antonio López García, Marina Moreno, Enrique Gran

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“La idea que sustenta este proyecto cinematográfico es muy sencilla. Consiste, sobre todo, en la captación de un acontecimiento real: la pintura y el dibujo de un árbol”. Las palabras son de Víctor Erice, director de El Sol del Membrillo.


Repito. El sol del membrillo se trata de un viejo que quiere pintar un árbol de membrillos, sin una historia de fondo, sin puntos de giro. Sólo el viejo y su cuadro. Curiosamente, dura dos horas y media.


La pregunta es: ¿por qué?


Últimamente tiendo a pensar que el arte no está justificado por su contenido, sino por su intención. Por ejemplo, la magia en Sister Ray de la Velvet no está en los 17 minutos de ruido, sino en que alguien creyó que valía la pena mostrárselo a los demás.


Aquí podría pasar lo mismo. El espectador, incómodo, puede preguntarse “¿a quién le importa lo que pinte un viejo? ¿Cuándo vienen las tetas?”


La película, sin embargo, es llevadera. Ver un hombre que siente tanta pasión por cómo el sol refleja sobre un membrillo es algo que no vemos muy seguido. Tiene honestidad, al menos más honestidad que cuando Renée Zellweger llora porque está gorda y nadie la quiere. El buen cine no quiere sentirse identificado con nadie.


La esencia de El Sol del Membrillo está en ese viejo: en la pasión que siente por su trabajo. La otra parte -que intenta reflejar las diferencias y semejanzas entre las dos artes (la pintura y el cine)- es la aburrida.


Cuando Borges hablaba del Ulises de Joyce solía decir que era un gran libro, pero imposible de leer. Víctor Erice logró lo mismo en el cine. Hizo una película revolucionaria, totalmente nueva y distinta, pero es tan así que el espectador ya no puede tolerarlo.


Pero yo sí, y por eso –y por El Espíritu de La Colmena, claro- lo considero un grande del séptimo arte.


Aunque se podría jugar con una comedia.